La vida no me da tregua y cada día estoy más cansado mentalmente y físicamente para seguir con todas las responsabilidades que tengo recién a esta altura de la vida. Se me es tan difícil poder seguir redactando como siempre, por el hecho que para mí el tiempo es oro, tengo "tarea" hasta en casa y por lo tanto el poco tiempo "libre" que tengo lo uso para dormir o relajarme haciendo otras cosas que no me permiten concentrarme para inspirarme. En el anterior capítulo, ya les adelanté un poco de lo que pasó durante estos 6 meses desde Enero hasta hoy, que no hay casi nada de sexo, sólo un poco de enamoramiento y abnegación de cualquier contacto que no sea con "el ideal", con esa persona que cumpla mis caprichos físicos y quizás sentimentales.
Antes, en mis inicios en el ambiente, cuando iba a bailar sólo me fijaba en encontrar a un chico para pasar la noche o andar en algo y sólo me conformaba con que sea lindo. Pero hoy ya no, salgo a bailar para hacerme ver o cómo se dice: hacerme el lindo (y el difícil) pero más que nada, a buscar al chico ideal. Me di cuenta en estos días que necesito a alguien que se juegue por mí, y por más que haya habido chicos a lo largo de mi prontuario que se la jugaron - en menor medida - o que esperaban una señal de mi parte para poder jugarse, todavía no hubo uno que se me declaró o no le importe nada y me encare y que me diga que me quiere tener para siempre. Ya sé que pretendo mucho, pero si eso ocurriese, seguro que sería con alguien que a mí no me agradaría nada porque no sería mi tipo de chico.
Cuando hablaba con la psicóloga, un día me dijo que los gays están acostumbrados a estar solos, que es una orientación sexual donde predomina la soledad porque, entre otras cosas, es más difícil encontrar a alguien que tenga un perfil determinado (que sea un hombre que le gusten los hombres, que esté aceptado y con una perspectiva parecida a estar declarado aunque no públicamente, que respete ciertas exigencias físicas y sentimentales, etc). Esto no es lo que me tiene perturbado del todo pero es un tema que viene rebotando en mi cabeza y de lo que estuve pensando últimamente, además porque en mi vida siempre tengo etapas donde hay escasez de sexo, y otras donde tengo un pretendiente en cada punta. Partiendo de esta base, parece que las cosas con mis amigos se invirtieron: Elías desde hace (o hacía) ya un año que no tenía sexo con nadie y en los boliches se hace el difícil, actitud que yo empecé a adoptar desde Enero por mera casualidad (o en realidad por procesos subconscientes). Sin embargo, en estos últimos tiempos, yo me aferré muchísimo a esa postura, y me entero por fuente directa que la semana pasada en AMK Elías perdió la "virginidad" ya que Javier lo puerteó mal. Siendo que los años que fuimos, él nunca se permitió practicar semejante cosa (guarda, yo también hice un pete en el túnel pero la cola no la entrego ni loco, ya no). Más allá de eso, Ricky se vuelve loco por AMK, si no fuese tan caro creo que me insistiría de ir todos los días, sobre todo desde que volvimos a traer a Andrés desde Mendoza, pareciera que complotan entre ellos y es como que el túnel se vuelve vuestra debilidad. A ver, desde que las vacaciones estaban terminando - entre marzo y abril - Ricky me sugería que un día deberíamos dejar Plop/Puerca para ir a AMK poniendo como excusa que había show de strippers o fiesta de la espuma, pero la verdadera verdad es que a mí me cansó y no le encuentro nada de interesante después de haber ido casi 2 vacaciones de verano todos los fines de semana (viernes y sábados). Ojo, él me decía "Ay tenemos que ir a Amérika" o "Este finde vayamos a Amérika" y hasta me sentí presionado cuando lo dijo frente a Agustina quien no conoce y se entusiasmó tanto diciendo que debíamos ir urgente. A lo que voy con esto es que yo le huyo a esos lugares de promiscuo aunque ojo, no quiere decir que si voy y un chico hermoso me propone algo no aceptaría, pero prefiero evitar todo contexto donde lo único que hacen los gays es tener en la mente la intención de cojer, cojer y cojer.
Si miro hacia esos días donde comenzó el año, puedo decir que me descontrolé y cojí por cojer por dos cosas: porque la situación así lo daba ya que era comienzo de vacaciones y encima verano, y porque esos chicos eran "conocidos" (no eran extraños). Más adelante les contaré lo que pasó, si es que tomo coraje y creo conveniente redactarlo pero casi más me pongo en pareja con Diego, amigos de Chris y Lautaro, sin embargo yo no me veía como "su pareja" o a él como "mi novio" aunque mismo estos dos amigos nos decían que terminaríamos 'casados', yo como me conozco con mis exigencias y todo, sabía que no. Aparte yo ya lo había visto en pelotas a él, ya me lo cojí y me encantaba cómo cojía pero Martín me había dejado tan marcado que no podía (ni puedo) aceptar a alguien
Ahora si me preguntan por qué cambié de idea de vida como "si no aparece mi chico ideal no quiero tener sexo con más nadie - a lo sumo un pete si el chico es muy, extremadamente lindo- ", mi respuesta es "no lo sé" No obstante, a esos chicos que yo 'quiero', piensan exactamente lo mismo que yo porque tienen las mismas exigencias y entonces la ecuación se anularía y se me sería imposible establecer algo con alguien de mi nivel. He visto chicos, últimamente que sólo quieren rubios y de ojos claros como ellos, que se le nota de lejos lo asquerosas que son, yo tengo lo mío pero no me creo nadie. Obvio que acepto o no según el caso: elijo. A eso me refiero porque tampoco soy un chico que acepte a cualquiera porque 'nadie me da bola'. Quizás sea algo inconsciente eso de no querer pasar un ratito con alguien, aunque hoy en día ando más agudizado, porque capto automáticamente cada chico lindo que se cruza en donde sea que voy, y lo examino tanto que hasta quizás me enamoro en ese momento. Exagero, pero lo que quiero decir es que analizo más a los chicos y me fijo más en lo físico y me imagino el "cómo sería... si fuese mío". Entonces, como me alejé del sexo, dejé tranquila mi vida y me enfoqué más en los temas importantes como mi trabajo y mi carrera - aunque en realidad le estoy dando más importancia a mis amigos - por eso pensé que todo estaba bien, aunque algo en mi cabeza me decía que no y me invitaba a hacer algo al respecto. Entonces frente a esta reacción por parte de mi psiquis, empecé a tener miedo en las pocas relaciones sexuales que tuve después de 3 meses (como mínimo) de haber estado con Diego, siendo así el segundo lapso más largo en toda mi vida sin tener sexo (la primera casi dos años, desde Nov/2010 hasta Dic/2010 y de Dic/2010 hasta Dic/2011, y de Dic/2011 hasta Ene/2012). 
Resulta que para mi cumpleaños conocí un muchacho muy lindo, que tenía algún problema mental pero que igual me atraía físicamente, sin embargo me espantó porque a él no le importaba el sexo y me dijo que si yo quería conocerlo a futuro, sería para ponernos en pareja, y además ya quería que le presente a mis papás y quería venir a mi casa, mechándolo con preguntas como "¿vos no tenés nada?" refiriéndose a enfermedades; y preguntas como "¿qué sentís por mí?" como si hubiera venido Cupido por detrás y me hubiera flechado, enamorándome de él instantáneamente. Ojo, yo creo en el amor a primera vista, pero no forzado. Entonces, decidí conocerlo mintiéndole que quizás a futuro nos pondríamos en algo serio, pero los días que habíamos propuesto para vernos, o sea los fines de semana él trabajaba. Bajo ningún concepto ocuparía parte de mis semana, súper apretada, para una rutina que yo no quería ejercer realmente. Entonces las cosas se suspendieron por el momento, pero él siempre me decía por chat de facebook que yo era muy malo ya que no quería verlo. No era así, creo que la psicológica conmigo no va. Por ende más me provocaba rechazo y la relación se acortó, un día de semana me insistió tanto para vernos que accedí, esta vez puso como actividad principal 'cojer' o sea, quería que vayamos a un telo toda la noche que él pagaría. Como yo estaba un poco caliente acepté y entre vaivenes típico de estos acuerdos de encuentro, fuimos al telo pero no me gustó para nada como cojimos, es más, casi me dio asco estar con él. No se lo dije, obviamente, pero tenía en claro que me cuidaría, o sea que no cojería sin protección y que después de eso nunca más lo volvería a ver. El drama fue cuando estábamos teniendo sexo que me pidió en varias ocasiones "que entrara sólo la puntita" cuando ya se había sacado el forro, y yo accedí.
No sé, frente a sus preguntas de "¿vos no tenés nada, no, ninguna peste?" y que me pidiera sólo la puntita, me quedé preocupado porque algo en mi cabeza decía que me podría haber contagiado de algo. Además había estado leyendo mucha literatura gay en esos momentos que todo giraba en base en al VIH, y experiencias directas de hombres con este tipo de infección y demás. Creo que la esfera de mi mundo estaba en estado crítico, sin mencionar que cuando hice sexo oral, obviamente lo hice sin protección porque el sexo oral de por sí no es una práctica común que se hiciera con forro. Ni los heterosexuales lo hacen. A lo que voy y con esto (la quería hacer breve pero inminentemente no puedo) es que, si bien yo ya me había contagiado de algo y estuve en tratamiento y en parte me curé, sólo les recomiendo que se cuiden por más que las personas con las que estén teniendo sexo sean desconocidas o conocidas, que si tienen alguna lastimadura en la boca o dolor de garganta eviten el sexo oral.