
Las cosas siguen iguales, no variaron mucho desde lo último que comenté. Sigo sin tiempo para contar todo lo que quiero contar y seguir la línea de tiempo debido a muchos factores: stress de comienzo de facultad (último año), del trabajo (de acá para allá), crisis e inestabilidad del círculo de amigos, chequeos médicos, etc. Vamos por parte: de la facultad y del laburo ya hablé y vengo hablando siempre. Con respecto a la inestabilidad del círculos de amigos, ya sabemos por qué, y tiene que ver con el alejamiento de Elías y Mauricio porque están de novios, rebajándose y humillando su vida por sus novios, alejándose de todo contacto social cuando en año nuevo, que pasamos todos juntos y disfrutamos como si la vida fuese nuestra y nos llevábamos puesto todo por delante con solo 23 años con comida, alcohol, pileta, música, charla de gays; y que ahora solamente es un recuerdo que no creo que vuelva a suceder. Nazareno cambió su perspectiva desde, justamente, año nuevo cuando yo le dije en estado de ebriedad que él hacía de psicólogo con Elías y eso no me parecía bien, porque Elías nunca tomaba nuestros consejos y terminaba haciendo lo que él quería; y todo era un círculo vicioso donde los temas se repetían una y otra vez porque él chocaba con la misma piedra. Y hoy en día, la relación de Elías y su novio se basa en pelearse, reconciliarse, volverse a pelear en la semana, reconciliarse los sábados, etc. Y quién iba a pensar que el karma iba a hacer lo suyo y peor que lo que me decían a mí cuando yo estaba de novio.