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martes, mayo 28, 2019

#222 - Yo Te Amaría

Esta semana fue corta porque hubo dos días que no laburé: un feriado y un día de paro general. Pensando que podía descansar, me dediqué a limpiar un poco acá y hacer lo que más me gusta. Sin embargo, pensando que iba a descansar, me enfrenté a unos problemas que ya vienen sucediendo y vengo contando hace años. Tiene que ver con mis amigos que siempre consideré a mi segunda familia y, tras algunos sucesos de bardeos y peleas por Whatsapp, me replanteé si realmente mis amigos son mi segunda familia. Pensamiento que nunca creí cambiar. 


Sacando mis conclusiones y analizando psicológicamente sobre todo a Mauricio ya que el problema es él, me di cuenta que todo arrancó cuando le dije que no me iba a mudar con él porque iba a volver con su ex hace más de dos años. En aquellos tiempos, Mauricio me contaba que se estaba volviendo a ver con el trastornado de su ex sólo para garchar, no obstante, yo sabía en qué podía terminar eso. Desde ese momento, sumado a la discusión que tuve con él porque no me daba bolilla en el viaje cuando nos fuimos de vacaciones al mes después volver con su ex, Mauricio empezó a tratarme mal, a burlarse y hacerme quedar como ridículo frente a los demás. Algo parecido a lo que le hizo a Gabriel hace varios años, más allá que en realidad ya nadie lo soportaba. En diciembre de 2017, en varias ocasiones le dije que dejara de tomarme de punto y bardearme para hacer reír a los demás, era algo increíble que cosa que decía era bardeo contra mí. En mi cumpleaños 2018 se la pasó criticando todo, burlándose de muchas cosas y hasta queriendo opacarme en todo sentido con la negatividad. En Mayo de 2018, cuando él estaba conociendo a un cordobés y que se obsesionó como lo hace con todos los que conoce, dije que no quería salir más a bailar. Entonces, era una pelea de él contra mí porque yo hablaba al grupo de Whatsapp e instantaneamente hablaba sobre salidas del fin de semana siguiente, así nadie me prestaba atención a mí y dejaba de ser el foco en el grupo. Cuando ya sentí que la cosa era evidente e insostenible, decidí irme del grupo de Whatsapp porque Mauricio estaba obsesionado con el chico y quería que todos lo conocieran. No sé por qué los demás siempre le llevan el apunte, será porque es pesado y cansa hasta el hartazgo.

Ahora, después de haberme recibido y haber vuelto al grupo, nuevamente siento ese rechazo contra mí. Es obvio que quedó resentido de cuando lo puse entre la espada y la pared en su momento con el tema de su vuelta con el ex. Mauricio no se da cuenta, niega todo, sin embargo, hoy al exponerlo, hice que todos notaran la evidente agresión que recibo de su parte. Jerónimo me dio su punto de vista el martes cuando todo explotó y por cuarta vez en dos semanas discutimos porque le dije a Mauricio que la cortara. Sobre todo porque hace que Elías le siga la corriente y se termine burlando de mí también. Es que cuando lo expongo, nadie opina en contra de Mauricio, como si le tuvieran miedo o saben que si saltan para su lado es para separación del grupo. Pero de mí se siguen riendo, sobre todo esta semana cuando exploté al bardearlo a Elías por sus publicaciones que mencionan a su ex. En fin, Mauricio empieza a hacerse la víctima, que se ofende, que no quiere hablar, y esa patología ya se la conozco y no quiero que haga ese papel. Termina diciendo que yo tengo que entender que todo es chiste, que todos se lo toman con humor... etc. A la hora de vernos personalmente, está todo ok, en la fiesta de inauguración de Elías estuvimos de 10. Inclusive con Nazareno que, después de la pelea en Whatsapp, tuve que decirle a Nazareno por privado que la cortara porque quería que nadie se peleara, pero se reía o me bardeaba también. La cosa que todo explotó por privado con Nazareno porque dijo que "se hacía de lado" en la discusión diciendo que yo tenía que arreglar las cosas con Mauricio y que no se iba a meter.... bla bla bla. O sea, siempre se mete y ahora que le digo que se callara, salta conque no se va a meter más. Además, yo no tengo ningún problema con Mauricio, el problema es por Whatsapp. Hasta le eché en cara a Nazareno que yo siempre estoy dispuesto a todo con mis amigos y que jamás me pelearía, que soy el que menos busca problemas, que si no quisiera eso, entonces ya hubiese dicho que él estuvo con un chongo de su mejor amigo, Danilo, una vez que volvimos de bailar y lo vimos en su casa. Quedó todo muy tenso, me destapé y dije todo lo que tenía para decir. Sin embargo, repito: en la fiesta que tuvimos estuvo todo ok.

Estuve conociendo a un chico, Fabián, que me habló por Grindr y me dijo que me había visto caminando cerca de su casa, lógicamente, yo estaba saliendo de trabajar. Pero hacía una semana, había empezado a hablar con un pibe que no me parecía atractivo y, como colgamos, lo terminé eliminando de mis contactos en una noche que yo salía con mis compañeras de trabajo a festejar los 20 aniversarios de una colega. Fabián vino a mi casa un viernes repentinamente porque arreglamos de un minuto a otro sabiendo que ambos estábamos caliente y nos teníamos ganas. Parecía un chico lindo, morochito y con dientes demasiado blancos. Parecía que iba a haber buena química y así fue. Charlamos mucho con Fabián, pero enseguida fuimos al sexo, yo a chuparle la pija y saboreársela aunque no era demasiado grande sino normal tirando a grande. A él le encantó todo lo que hicimos, sobre todo cuando me cojió y banqué un montón. Èl me mostró la foto de su ex y me dijo quién era. Ahí caí en la cuenta que el pibe que me había hablando antes era su ex, pero ya lo había eliminado. Al otro día después de haber dormido juntos, no se quería ir. Algo que me gustó de él fue que me hablaba todos los días y me sacaba tema de conversación, todo fluía y no parecía forzado. Misteriosamente, su ex me volvió a hablar por Whatsapp después de haberme enviado un tap y traté de ser lo más cortante posible porque él no me interesaba.

A la siguiente vez que me vi con Fabián y repetir la misma garchada y el pete de su vida acabándome en la boca y tragando su leche, abrimos Grindr y vio que su ex me había enviado tap. Entonces empezó con el sermón que no le hablara nunca a ese, que él seguía enganchado y le costaba superarlo, etc. Eso me da por las pelotas porque a mis dos ex los superé, pero nunca le dije a un chongo a ver si lo conocía o si se hablaban. Le contesté la verdad: que no me iba a meter con su ex, que yo no soy ese tipo de persona. Sin embargo, me también me molestó que se hiciera el santo al igual que todos y, sobre todo este último tiempo donde me dejaba colgado en Whatsapp y se olvidaba de mí: como siempre digo, andaba viéndose con otro. Un día, me habló su ex y mantuvimos una charla hasta que me insistió tanto para vernos que acepté. Lógicamente, ninguno se tenía que enterar, además, me daba curiosidad ver qué era lo que te tenía ese pibe que a Fabián lo había vuelto loco.

Su ex vino un sábado a la tarde y se la chupé, no la tenía más grande que Fabián, tampoco era lindo. ¿Entonces qué era lo que tanto le atraía a Fabián? Supongo que fue el primer chico con el que se introdujo en el ambiente. Cuando me la puso, no sentí placer como con otros porque su poronga era flácida, además de que no sabía ponerla. Se sacó el forro y yo lo tiré en la basura. Se quedó dormido porque yo también estaba cansado, enseguida se adormeció y roncó suavemente en mis brazos, sin embargo, se la empecé a tocar para que se le parara y poder hacerle acabar entre sueños. No pude. Antes de que se fuera, hablamos de malas experiencias en Grindr, le conté sobre el chico que se había sacado una foto en mi espejo y que, de casualidad, Elías selo estaba chamuyando y recibió esa foto por Whatsapp. El pibe me terminó bloqueando y me había metido en lío, sin embargo, yo no sabía lo de Elías. Al nombrarle el espejo, él lo miró bien y me preguntó si conocía a algún "Fabián" y me dijo que ese chico tenía una foto en mi espejo. No me había dado cuenta que Fabián la había puesto en Whatsapp un tiempo. Obvio que me dio bronca y lo intenté negar, de todas maneras, no era Fabián ese. Me dijo que no le importaba porque ya no sentía nada por él, le mencione que no le contara nada a Fabián por las dudas. Cuando se fue, lo primero que hice fue tomarme su leche desde el forro que yo lo había envuelto en servilleta de papel. Aunque a los dos minutos, me habló y me contó que al final no tenía que irse al evento que tenía y que, por lo tanto, se podía quedar a dormir, si a mí no me molestaba, podía volverse. Le contesté que sí, pero yo no tenía muchas ganas. Fue un poco incómodo porque tenía cosas de trabajo para hacer.

Con Fabián seguí viéndome, de hecho, era un garche fijo y con quién a mí me gustaba estar, me gustaba reirme, escucharlo y garchar a pleno, gozando a full. Una vez me enojé porque vi fotos en el Instagran de su ex novio en un puente peatonal y, ups casualidad, vi fotos de Fabián en el mismo lugar. Le dije que conmigo no iba a estar si me seguía mintiendo que no se hablaba con su ex, que no lo veía porque yo  me daba cuenta de todo. Primero, intentó decirme que había ido con su amiga, y después me contó que fue con este chico porque tienen a esa amiga en común. También, apenas lo estuve conociendo a Fabián, me enteré por su ex que me contó que fue una fiesta pedorra que él no quería ir todo por verlo a su ex ya que él iba a ir a esa. Entonces, yo fui más astuto y le advertí que se dejara de hacer le boludo y que se lo sacara de la cabeza a ese pibe, que si lo perdió en su momento fue porque él no quiso valorarlo. Tras mucha insistencia de parte del pibe que era su ex novio, lo agregué a Instagram y Fabián se dio cuenta a las tres semanas. Se re contra calentó y me envió captura de pantalla, texto extenso y aburrido diciendo que no podía creerlo, que me comentó del chico que era su ex, con emojis tristes. Le mentí contestándole que ni sabía quién era su ex, que no ando con un reconocedor facial, y que me tenía cansado con stalkear a su ex sacando conclusiones. Por lo tanto, tuve que hablarle a su ex y explicarle la verdad: que Fabián se había dado cuenta de que nos seguíamos en Instagram, que yo no quería tener bardo con nadie y que, por lo tanto, lo iba a dejar de seguir y eliminarlo de Whatsapp. Obvio que yo prefería a Fabián antes que a su novio, solo fue para ver qué tenía de especial, pero no era nada.

Pasaron dos semanas hasta que un domingo me mandó un audio, texto por Whatsapp y ya no veía su imagen de perfil. Obvio que me pareció todo rarísimo, pero cuando escuché el audio, intuí de qué se trataba: se había enterado de mi encuentro con su ex y se alteró mal. Escuché un minuto de los cuatro que duraba el audio y le contesté que me había aburrido y que no me molestara mas, que resuelva sus mambos primero. Me contestó "Chau, Federico" y lo bloqueé. Mas que seguro que fue corriendo con su ex porque no soporta no verlo más y ahí pusieron en común todo. El ex tampoco bancó que yo lo hubiera preferido a Fabián por sobre él. Aparte, en ese audio que Fabián me envió, metió la pata diciéndome que hacía poco se había visto con un pibe y que el pibe le fue sincero y le contó que había estado con su ex, que por qué yo no pude hacer lo mismo, bla bla bla. La verdad es que su ex anda insistiendo a todo el mundo para estar, y Fabián es un gato también que anda con cualquiera. Yo no tengo la culpa que a los dos se le junte el ganado. Con Fabián no volví a hablar.

Reapareció Byron. Así es. Me habló un mediodía por Grindr ya que lo tengo bloqueado de todas las redes desde que discutimos hace un año y medio. No tengo interés alguno en volver a tenerlo en mis redes sociales, le di su oportunidad y bueno, no supo demostrar lo que decía. Me habla cada tanto, yo le contestó cortante, es más, antes cada vez que andaba en bici cerca de Banfield, me tiraba como para que yo vaya a su casa. Ni en pedo, él tiene auto, que venga él. Sin embargo, un día de paro me vi con él ya que fui en bici a la noche. Nada nuevo, no tengo tanta atracción con él, quiero enfiestarme con su amigo como lo hicimos una vez que lo invitó y se la chupé a los dos. Alta poronga tiene su amigo, y le dije que quería trío, pero Byron se puso celoso y me preguntó si yo le hablaba a él solo para pedirle por su amigo.

Durante ese trayecto, volví a intentar dos veces con Tobías. Pero no, siempre caigo en la conclusión de que tenemos tiempos distintos y estilos de vida diferentes. El re-re-retorno fue cuando le envié mensajes diciendo que me hubiera gustado tener algo con él, pero que aún así lo recordaba de una linda manera. Hablamos bastante, él ya había adoptado esa postura de mostrarse frío y sin interés. Acordamos varias veces de hacer alguna otra actividad que no fuese vernos en mi casa para coger. Según él, no tenía plata, que no podía moverse porque estaba sin efectivo, etc. Le contesté entonces que no quería nada con él porque daba vueltas para vernos. Pasó tiempo y él volvió a hablarme por Grindr después de crearse otra cuenta ya que yo lo había bloqueado después de que me diera vueltas. Le dije que estaba conociendo a otra persona, que podíamos hablar igual. Esa persona era Fabián, sin embargo, si tenía que decidir no sabía qué iba a hacer. Fabián era más mimoso y me hablaba más que Tobías, pero no tenía el perfil de novio, cosa que Tobías sí. Fabián era más gato. Nos vimos una vez con Tobiás, se quedó a dormir en mi casa y siempre mantivimos la química, es más callado en el sexo. Al otro día, nos despedimos, nos mantuvimos en contacto, pero llegó un momento en que no había tema para hablar y la conversación se terminaba muy rápido, siempre tenía que estar hablándole yo. Así que me cansé y no le hable más. Nos dejamos de hablar un martes y él me habla el sábado siguiente mientras yo salía a bailar con Elías y una amiga y amigos de acá de Lanús por el cumpleaños de ella. Mientras íbamos en el auto del ex chongo de Elías que también vive en Lanús, Tobias me habla por Whatsapp y yo, ya medio tomado, le contesté para el orto. 
-¿Justo un sábado a la noche te acordás de mí? ¿Hoy no tuviste planes que estabas aburrido y me hablaste? - Ahí empecé con la catarata de reproches. Me la dejó ahí y se la seguí al domingo siguiente después de que Fabián me arruinara la fiesta de mi tía y me dejara con bronca. Tras discutir mal, le terminé diciendo a Tobías que no me hablara más por ningún lado, que yo estaba cansado ya de intentar una y otra vez y que él no se pusiera las pilas, que parece que no encajamos pero nos tenemos ganas. Lo terminé bloqueando de todos lados con un poco de lástima, pero no me dejó otra porque no se pone las pilas. Sin embargo, cuando pienso en él, me imagino una vida linda juntos.

F.A.M.