Yo ya descubrí la estrategia de Ian: de alguna forma logró arreglar con su mamá y familia de tener los viernes libres, o trabajar hasta las 2.30am para, luego salir a bailar a donde sea. Sus amigos ya no están presentes: era de esperarse, por eso ojala que se arrepienta de haber terminado conmigo. Hasta hace unas dos semanas los viernes iba a Plop, pero ahora, según fuentes de terceros y situaciones vividas en primera persona, lo veo en AMK. Es que tampoco sé si descubrió mi estrategia ya que, desde que me di cuenta que iba a Plop, yo opté por ir solo a AMK como en mis inicios y hacer la mía. Como la semana pasada hubo fiesta de Madonna, probablemente se haya percatado y se haya ido a AMK sabiendo que yo no iba a faltar a Plop. En fin, basta de seguir sus movimientos. Mientras caminábamos hacia Av. Corrientes, hablamos sobre nosotros: nombre, edad, y pequeña reseña de nuestras vidas; algo en común era que hacía poco habíamos cortado con nuestros ex. El chabón, Sergio, muy buena onda, re cariñoso, me besaba en la calle y no tenía problemas. Eso me gusta, aunque a veces me niego de acuerdo al lugar y como esté de humor, cosa que Ian me criticaba porque "no lo dejaba ser él". Le comenté que, a pesar que estuve con muy pocos chicos de zona sur, son con los que más tengo posibilidad de estar en pareja - y no sé por qué - pero tanto mi primer ex, Joel, como Ian, son de zona Sur (Quilmes Oeste y Florencio Varela). Recuerdo haber subido al colectivo que nos iba a dejar en su casa, nos sentamos y tras besarnos, se apoyó en mi hombro y se quedó dormido. Re tierno para semejante chongo. Así estuvo todo el viaje hasta que llegamos, bajamos y me encontré con una zona no tan linda... él vive solo, así que no había problemas. Me agarró desconfianza después de contarme, mientras caminábamos, que le había robado el celular por esa zona. Llegamos, y como se había mudado hace poco, su casa estaba a media hacer. Nos acostamos, nos besamos mucho con caricias incluidas; pero él boludo a la hora de cojer, no me lubricó y me la mandó como vino... eso que le dije que no tenía sexo anal hace bastante. Así que, lo poco que aguanté lo disfruté mucho, tras suspiros, palabras lindas de por medio y ese sentimiento de saber que al fin las cosas iban cambiando. Cuando se empezó a complicar, le dije que paremos y lo dejemos mejor, prefiero defenderme con el oral. Así que uso mi boca como uno de esos objetos que sirve para meter la chota y masturbarse. No acabó pero yo sí, aparte yo tenía sueño, por eso dormimos abrazados, como nunca antes me había pasado con alguien que conocí esa misma noche... A medio sueño, me despierta y quiere ponérmela, pero le ofrecí mi oral por un rato seguido de una paja, y ahí acabo. Me hubiera gustado que me acabara en la boca. Dormimos un montón después, hasta que viene el padre de un amigo porque iba a seguir trabajando en su casa. Nada, dormimos como hasta las 14hs y me desperté diciéndome que era muy tarde; sobre todo porque después saldría con mis amigos a bailar. Según él, no es tanto de salir por eso arreglaríamos en la semana cuando nos volveríamos a ver.
Un amor Sergio, a toda costa quería sacarme los pocos (y gracias al cielo) granitos que tengo en la espalda... así que se entretuvo con eso. Y sí, ya sé, es un asco pero a mí me gusta y a él también. Era el candidato perfecto para estar en pareja, aunque había una realidad que ambos estábamos enfrentando y que no daba para pensar en eso. Cuando decidí irme, eran como las 15hs y fue un caos volverme porque, si bien conozco poco Avellaneda, el colectivo me deja a varias cuadras de mi casa y caminar en el estado en el que estaba, no me gustó. Pero bueno, uno se maneja de acuerdo a las posibilidades de transporte público que tiene cerca a su disposición. Tierno, como dije, me pidió que lo agregara a face y hablamos por ahí cuando llegué. Todo muy lindo, insistió para verme en la semana pero, para mí es imposible ya que estoy a full; además, en los momentos que estaba viviendo, no podía estar pensando en todo...
Los días siguieron y hablábamos por face, él quería verme; sin embargo, le aclaré que yo salía a bailar y que no era de cambiar a mis amigos por alguien un viernes o sábado. Le propuse salir a bailar a un lugar juntos (él con sus amigos y yo con los míos, lógicamente) y después volvernos a su casa. Pero no, se enojó y hasta me criticó diciendo que él está grande para salir todos los fines de semana, que él es más casero. Ok, no hay problema. Y todo se desmorona al ver que no hay acuerdo... La cosa quedó ahí, hasta que a las semanas siguientes, salí a AMK solo y me lo encontré. La primera vez, fue sorpresa por parte de él, enojo de mi parte:



