Después de mi cumpleaños las cosas con Santiago habían quedado de 10. Eso fue algo muy positivo para nosotros como amigos
Para
mí el 2013 fue un año muy distinto en mi vida, pero no tan distinto
comparándolo el 2012. Fueron dos años que, como ustedes ya leyeron
cambié mi vida rotundamente dándole un giro liberal, pero más allá de
eso, mi trabajo y mis estudios me daban un toque de glamour por eso a
mediados de mayo empecé a ver mi vida desde otra perspectiva. Estudiaba
en Capital Federal, pasaba casi 6hs y algunos días más porque yo debía
hacer tiempo para cursar en la facultad, tenía trabajo y cobraba buena
plata a pesar que el gobierno de la provincia de Buenos Aires se
atrasaba y pagaba cuando quería. Muchos de mis compañeros que cursaron
conmigo el año pasado tenían horarios distintos por lo tanto los jueves y
viernes me iba a comer solo a Mcdonalds, entonces eso hacía que yo me
diera los lujos que quería y empecé a "mandarme la parte", a sentirme
importante porque tenía plata y la gastaba en lo que yo quería. A veces,
pienso que el destino nos conduce a ciertos lugares a como dé lugar... justamente en el McDonalds de Córdoba y Ayacucho siempre estaba
lleno de gente y nunca podía comer tranquilo, por eso frecuenté en
adelante la sucursal de Santa Fé y Ayacucho donde trabajó el chico con
el que empecé en el ambiente hacía ya más de un año y medio: Symon. Él
ya hacía tiempo que había dejado de trabajar ahí pero en varias oportunidades el
encargado (también gay) me reconoció, supongo que se acordaba de mí
porque Symon le habrá mostrado fotos mías, entonces, cada vez que estaba
haciendo el pedido y él estaba cerca, me miraba sin quitarme el ojo de
encima. Más allá de esto, todo me condujo a pensar que yo ya tenía todo
como para irme a vivir solo. Ojo, lo tengo pero necesito un apoyo por
parte de otras personas y yo no sabía quiénes podrían dármelo, pero en
fin, tenía mi plan en mente: mi sueño adolescente.
Al
fin y al cabo, después de tantas idas y vueltas con Santiago acordamos
un día para vernos, ya aclaramos que saldríamos a almorzar, después a
estar un rato juntos pero nada más porque ambos teníamos cosas que hacer
después. Y yo como estoy acostumbrado a liar con varios a la vez no se
me ocurrió mejor idea que verme una noche con Chris y al día siguiente
con Santiago, por suerte con él no iba a tener relaciones, o eso yo
creía. Después de lo que conté en el capítulo anterior con Chris, yo
cursé en la facultad y a las 13hs Santiago me iba a encontrar en Callao y
Córboda. Yo salí y me fui hasta ahí pero él me avisó que estaba con
retraso pero que iba a llegar, entonces alrededor de las 13.30hs lo veo
saliendo del subte:
-¿No
iba a venir en su auto? - Pensé yo, aunque quiero aclarar que no soy
ningún interesado, no me importaba su auto, lo material lo puedo obtener
tranquilamente yo, el amor de otra persona sí o sí necesito que me lo
de esa persona. Nos saludamos como dos personas normales y nos
preguntamos qué íbamos a hacer y cómo teníamos un Mcdonalds en frente,
decidimos ir a almorzar ahí mientras hablábamos:
Yo tenía suerte que los chicos me pagaran todo y
yo no gastar ni un centavo, creo que eso es lo bueno de ser pasivo
porque siempre está el activo que propone y lleva el ritmo. Aunque en esos momentos, yo me estaba dando cuenta de algo: existen los activos que les gusta mantener
a los pasivos. No sé, ¿será una especie de fetiche que ellos tienen? No
voy a juzgar pero es que sólo me pareció que Santiago mantenía a
Agustín ya que él no trabajaba, pero bueno, supongo que el amor va más
allá de todas esas cosas. Como parte de sus bromas, Santiago me dijo que
seguro yo andaba en algo con otros chicos y que era un cualquiera,
algunas de las personas a nuestros alrededor escuchaban nuestra
conversación. Yo le decía que él no era nadie para juzgarme, en todo caso
porque él estaba en pareja con un chico al que le estaba haciendo
infiel, pero tampoco me interesaba porque no era tema mío. Sin embargo, yo negaba
todo aunque si vamos al caso, mientras estaba con él me dolía el culo
de la cojida que me había dado Chris anoche. Según lo que me contó él en
horas de relax en su casa es que él siempre estuvo en pareja con
chicos, con distintos, que nunca estuvo solo; también, si con toda la
plata y viviendo en Nordelta es obvio que todos los chicos que lo
conozcan se "enamorarían" de él pero lamentablemente yo soy más que
'objetos materiales' por eso, él debía trabajar para ganarme, a veces lo
hacía bien y a veces mal. Más tarde salimos del Mcdonalds y yo tenía ganas de caminar con él o de sentarnos en una plaza para decirnos cosas lindas, abrazarnos y darnos unos besos; por eso él propuso ir a una plaza que hay por Callao casi llegando a Av. Santa Fé:
-¿Usted
está loco, Medina? Tenemos una hora para estar antes de que nos vayamos
y el turno mínimo es de 2hs - Él amagó y me pegó suavemente en la
cabeza
Encontramos una entrada a un edificio y nos
sentamos para al fin abrazarnos y darnos un beso porque nadie
pasaba por la calle. Eso sí, teníamos que tener cuidado que desde los
edificios tampoco nos estén mirando y mucho más que no pase ningún auto y
nos vea. A pesar que la gente pasaba, nosotros estábamos en "pose"
llamativa, muy cerca uno de otro como para ser "normales" pero no nos
importaba. Yo sólo cerraba mis ojos cuando él me besaba y hasta me
recosté sobre sus piernas para que me acariciara
Durante
los días y semanas que transcurrieron a continuación, Santiago siempre
adoptaba esa actitud que a mí tanto me molestaba, prácticamente me
ignoraba porque yo debía andar atrás de él con los mensajes e
insistiéndole para vernos. Sus excusas eran que tenía demasiado trabajo y
que si no trabajaba no podía mantener el lugar donde vivía ni tampoco
su auto y demás. Me costó pensarlo pero empecé a darme cuenta que quizás yo ya no le gustaba como al principio, y quién mejor para confirmar eso que yo, que
Joel me lo recalcó muchas veces mientras estuvimos en pareja: que yo
cambié a medida que los meses pasaron. Le conté a Débora que me
molestaban mucho esas actitudes y que quería terminar con esto de una vez
porque yo tampoco quería andar arrastrado por él. Pero a la vez no,
porque sino yo me iba a quedar solo y ¿quién me diría cosas lindas y me
haría sentir bien sino fuese Santiago? Me iba a doler si eso pasaba. La
contestación de ella fue la siguiente:
-Ay
Fede ¿ves? Te enamoraste - Cuando leí ese mensaje me sentí tan mal
porque ella era mi amiga entonces ¿no quería verme feliz? Pero no, tampoco
era así, yo no estaba enamorado, ojala Santiago fuese mi chico ideal
pero no, tengo tanta mala suerte que ni yo sabía cómo catalogar o qué
carátula ponerle a esta relación. Me puse a llorar porque entonces
Débora no me conocía como yo pensaba, y le contesté diciéndole que nada
de eso era así, además si estaba enamorado sería lo mejor ¿acaso ella no
buscaba el mismo objetivo que yo: al chico ideal para enamorarse y
vivir la vida feliz? Quizás su miedo era ese: que su compañero de vida
(o sea yo) haya logrado su objetivo y ella tuviera que lidiar sola.
La
gota que derramó el vaso en esta relación fue cuando a Santiago le envié
un mensaje un domingo a la noche y no me lo contestó jamás, era un
mensaje en donde le preguntaba qué hacía y cómo estaba, que lo extrañaba
pero la noche pasó y no recibí respuesta alguna. Según él a veces
venían "amigos" a su casa, cosa que yo me hacía el pelotudo porque no
sabía si él me lo hacía al propósito o era verdad que amigos
-Ok,
Fede, vos sabés cómo es mi vida. Sé que no estás conforme conmigo pero
estás en todo tu derecho de eliminarme si querés y no hablarme. Yo
estaré acá siempre por si alguna vez querés volverme a hablar - Ese
mensaje fue como 'acepto que no te doy bola y bueno, hacé lo que tengas
que hacer' Entonces me enojé mucho más porque yo no quería que alguna
vez si yo tengo ganas que él esté, yo quería que ahora me hablara y me
dijera que íbamos a hacer siempre amigos
Lamentablemente llegué al límite, a esa línea
que separa el trastorno mental y la bipolaridad con la normalidad,
entonces en un principio lo bloqueé de whatsapp y dejé que él lo notara,
pasaron tres horas y yo quería que al menos me dijera que me amaba más a toda su plata. En facebook no quise eliminarlo, podríamos ser amigos sin
problemas aunque yo ya no quería que me hablara como antes, de a poquito
iba a ir aceptando que estaba solo, que para estar en este tipo de
relaciones prefiero la nada. Los días pasaron y yo seguí mi vida,
aceptando que con Santiago no tenía más relación más que stalkearnos por
Facebook porque, por whatsapp, me hizo pensar que ya no tenía interés en
mí. A todo esto, empiezo a ver en su facebook a la semana que un
chico le comentaba todas sus fotos y le ponía 'Me Gusta', que se hacían
chistes, y hasta leí varias publicaciones de Santiago donde consentía
que ese chico iba a su casa de visitasYa los comentarios y demás eran muy evidentes en facebook por eso mismo, un día de bronca los eliminé y los bloqueé sin pensarlo: ¿Pero quién carajo son ellos para hacerme sentir usado? La primera vez en toda mi vida que me sentí un trapo de piso porque claro, al señor se le ocurrió que podía seguir hablándose conmigo mientras se enamoraba de otro que encima no es más lindo que yo. Si alguien que no era gay miraba su facebook estoy seguro que no iba a notar nada raro pero yo que los conocía a ambos me di cuenta enseguida que Santiago y Agustín querían absorber a un tercero a la pareja y como yo fui muy histérico, encontraron de casualidad a otro y bueno, se dio. Pero lo que más bronca me dio fue que Santiago se haya "enamorado" de otro así de la nada y se saquen fotos juntos, en el patio, en la piscina y demás. Me sentí las sobras de ellos, al que dejaron de lado porque otro era ¿más simpático? Al bloquearlos sin ningún aviso me puse mal pero gracias al cielo que me di cuenta de toda esta situación. Ojo, yo capaz estaba juzgando a ambos que estaban saliendo con ese tal Walter pero igual, tampoco Santiago me iba a dar celos con todo ese circo. Decidí ponerle punto a toda esta relación y decidí no volver a hablarles, y no estaba arrepentido de la decisión que yo había acabado de tomar.


