Pages

jueves, abril 24, 2014

#82 - Bailar Nuestras Vidas Lejos

Antes de seguir con este capítulo, voy a contar un pequeño suceso que tiene de protagonista a David. Yo ya había contado que, a él, se lo tragó la tierra, que de un día para el otro desapareció de facebook y que de, vez en cuando, aparecía. Apróximadamente cada 4 meses, le ponía "Me Gusta" a algunas de mis fotos. En noviembre, me había hablado su peluquero por facebook, aquel tipo cargoso que me quería chamuyar y, que un día, como yo estudiaba cerca, le dije que quería que él me cortara el pelo. Sin embargo, como yo estaba conociendo a Tony en esos tiempos, nada pasó al final. Pero porque además, este peluquero era feo. Me habló en varias ocasiones pero nunca le respondí, hasta que un día me habló y captó mi atención con lo que me dijo:
-Hola. ¿Te acordás de David, el abogado? - En ese momento le respondí rápido.
-Sí, me acuerdo ¿qué pasó? - Yo me imaginé lo peor, que había muerto o, mejor dicho, que su novio celoso extremo lo había asesinado. No, en realidad me empezó a decir que David lo había estafado a él porque había pasado un día por su peluquería y le hizo un verso en el cual él cayó.
-Yo ya sabía que él estafaba a la gente con el tema de la ANSES y los muertos, con documentos truchos, pero nunca pensé que me iba a estafar a mí - Me dijo, y yo me quedé mudo - Me dijo que si yo le daba $2000 él podía estafar a empresas de préstamos personales y que me iba a dar el doble. Yo pensé que, como éramos amigos, estaba todo bien pero, esta vez, me tocó a mí.
-Hace como 10 meses que no lo veo - Le respondí yo, sin saber para qué me lo contaba, quizás para que yo tenga cuidado. Y es más, me había dicho que hasta quiso estafar al dueño del edificio donde él vivía. Sólo me advirtió pero después empezó  preguntarme cómo estaba yo, si andaba de novio, cuándo nos podíamos ver... sin embargo, le corté el rostro de una, no quería llegar al punto de mandarlo a la mierda y bloquearlo de todos lados porque no entendía que yo no quería nada con él. En fin, yo me llevé una grata sorpresa de la verdadera persona que era David pero, mientras no se metiera conmigo, todo estaría bien.

Continúo relacionando el anterior capítulo... Después de volver del médico, llegué a casa casi amanecido, y me tiré a dormir la siesta, quedé planchado. Lo bueno es que no había nadie en mi casa. Fue así como descansé porque a la noche volvería a AMK, lugar que fue mi templo durante mis primeros pasos en el ambiente pero, que hoy en día ya no lo es. Y adelanto, esta fue la última vez que asistí a Amérika. Todo porque era el festejo de aniversario de los 20 años que Madonna visitó Argentina por primera vez y, sobre todo, porque hacía 1 año desde su última visita a Argentina, y 4 años de su anteúltima gira en Bs. As: todo en las mismas fechas. Una vez, había asistido a un tributo en Amérika también, fue cuando conocí en persona a Chris y Lautaro. Al día siguiente también íbamos a salir, en este caso con Elías, y no solo eso porque, además, era el cumpleaños de la amiga de Samanta: Nicole. Tanto Andrés como Ricky me iban a hacer la segunda ese viernes porque ellos querían ir a AMK a tunelear un rato o, como nosotros decíamos, "a leer Sábato". También, asistirían Mateo y Nahuel con Darío, eso estuvimos arreglando durante la semana. 

Andrés tenía un problema bastante grave, se le complicaba la estadía en Buenos Aires. Yo ya hablé sobre él al respecto en capítulos anteriores: se le imposibilitaba la convivencia con las personas que le brindaron lugar para alojarse acá; por ende, andaba medio triste y ya había pensado en volverse a Mendoza con su familia por ese motivo. Ricky andaba un poco bajón por eso, porque se apegó mucho a Andrés, por más que lo conociera hace un par de meses atrás. Él, prácticamente, tenía los días contados en Bs. As. pero aún así, decidimos disfrutar las pocas noches que nos quedaban por delante. Nahuel habló conmigo de vez en cuando, chateábamos y siempre nos tirábamos algún palazo. En realidad, él hacía notar que me tenía ganas pero a la vez no, y me decía que yo me comí a otro pasivo por lo ocurrido en la noche que nos conocimos. En más de una ocasión yo le contesté que él era "puro bla bla" o "puro teclado" y que nunca hacía nada para 'ganarme' en todo caso. Eso le hacía enojar argumentando que cuando me viera la próxima vez, me agarraría y me tocaría todo mi cuerpo. Llegó la noche pero yo nunca recibí confirmación por parte de Ricky o de Andrés, solamente Nahuel me había dicho que iría con sus compañeros de trabajo pero que yo intentara comunicarme con los chicos porque al parecer no iban a  salir. 

Ese viernes a la noche, me cambié lo más elegante y rápido que pude, me puse un pantalón negro con la remera de Madonna que había comprado en la gira anterior y la gorra de “vogue” que nunca pude usar. Pero yo estaba más preocupado por lo que realmente Ricky me había dicho hacía una hora atrás: que no sabían si ambos asistirían a AMK esa noche. Creo que está más que claro que esa mujer cambió mi vida, y “seguirla”, de alguna forma, aunque no sea de verdad, me gustaba porque podía mezclar las dos cosas que más me gustan: interactuar con chicos gays y hablar de música, en este caso de la cantante que más me gusta. Por ende, no me iba a permitir faltar a ese show, aun teniendo que ir solo. En más de una ocasión fui solo, no es ninguna novedad pero en realidad, odio ir solo porque es feo que la gente te vea ahí parado sin saber qué hacer:
-¿Pero por qué no van a venir? – Les pregunté por whatsapp.
-Andrés se sientes mal, le duele mucho la cabeza y casi no puede ni pararse.
-¿En serio? ¿Pero qué le pasó? – Me asustó en un primero momento.
-No sé, se empezó a sentirse mal el lunes y estuvo así toda la semana. El martes fue al médico y le recetaron unas pastillas aunque mucho efecto no le hicieron y él las dejó de tomar.
-¡Qué mal! Espero que se mejore pronto. Yo por mi parte voy a ir igual porque es un tributo a Madonna que hace 1 año de su último show.
-Uh, bueno. Yo quiero ir, estoy entusiasmado pero este ‘boludo’ me dijo que se sentía mal y me canceló a último momento.
-¿Pero Nahuel va a ir? Hace un rato me dijo que nos íbamos a ver. Ahora él me preguntó si era seguro que íbamos a AMK, yo le dije que, de mi parte, sí. Él quedó que se juntaba con unos compañeros de trabajo e iba a ir con ellos.
-Ok, dejame hablarlo con él a ver si lo puedo convencer, el tema que hablamos con Mateo y le dijimos que no íbamos a ir. Ahora quiere pasar a buscarlo a Andrés a la casa y llevarlo al hospital.

La cosa se tornaba medio rara; en realidad, yo iba a ir igual, en este caso no dependía de ellos pero me daba intriga saber qué le pasaba realmente a Andrés. En el viaje a AMK, como yo acostumbraba a hacer, primero me tomaba un colectivo hasta Once y después de ahí caminaba. Aprovecho esa alternativa para no llegar tan temprano aunque sea un poco peligroso, siempre fui asustado y paranoico pero nunca me pasó nada. A todo esto en el viaje, me fui mensajeando con Ricky y me decía que estaba hablando con Andrés, que estaba con él y que ambos querían ir. Por eso, Ricky prácticamente lo drogó (automedicó) con pastillas a ver si así se curaba, al menos, por el momento. A punto de llegar a AMK, a unas cuadras, antes de pasar por el telo con el que alguna vez estuve con Jake, se me apaga el celular de la nada y no tenía forma de revivirlo aunque el problema no era que se le acabó la batería. No sé que le pasaba, pero yo seguí caminando. Fue así como llegué a la esquina del boliche y me senté mientras veía poca gente caminar y entrar, ahí intenté sacarle la batería, ponerla nuevamente y encender mi celular... aunque nada, no había signos ni rastros de vida. Insistí porque necesitaba estar comunicado con mis amigos, estuve como 15 minutos hasta que de la nada enciende y funciona normalmente. Algún problema con la batería era porque hacía un poco más de un mes que se la cambié porque funcionaba mal. Entré al boliche porque no daba estar afuera solo y, en eso, recibo un mensaje de Ricky diciendo que Andrés se sentía un poco mejor y que vendrían a bailar a AMK. Eso sí, llegarían un poco tarde porque recién estaban esperando el colectivo en la estación Lanús. Mientras la música sonaba y nadie estaba bailando, yo me senté en esos sillones súper cómodos y estaba con mi celular, esperé tanto que la gente empezó a llegar. Habré pedido en más de una ocasión un trago y me volví a sentar esperando señales de mi amigos. 

Mateo me habla al whatsapp:
-Amigo ¿cómo estás? ¿Qué hacías?
-Acá, en el boliche ¿vos que onda?
-¿Ah sí? ¿Viste que Andrés se siente mal?
-Sí, eso me contó Ricky pero ahora me dijo que ya se había recuperado y que estaban viniendo.
-¿Qué, en serio? A mí me había dicho Andrés que se sentía muy mal y que no iba a salir. Yo quise llevarlo al hospital y me dijo que no.
-Sí, a mí me dijo lo mismo, el tema que no sé qué pasó ahora. Yo vine porque hay tributo de Madonna, Nahuel me dijo que también venía pero con un grupo de amigos aparte.
-Ah, mirá vos. Amigo, ¿sabés qué? Hace de cuenta que nunca hablaste conmigo – Yo, por lo poco que lo conozco a Mateo sabía que había algo no estaba bien o, mejor dicho, que yo había metido la pata. Por eso mismo, le pregunté si algo había pasado y yo no estaba enterado. En resumen, resulta ser que ni Andrés ni Ricky le dijeron a Mateo que estaban viniendo a bailar ¿pero por qué? Quizás estaban huyendo de él ya que capaz haya algo de Mateo que no les guste. En fin, yo no suelo ser mediador de nadie pero “salté” para el lado de los chicos y le dije a Mateo que no era así, que ellos tenían ganas de venir pero por lo que le pasó a Andrés, al final, se suspendía todo. Si se mejoraba, más tarde podrían asistirían. Aparté todo y me quedé sentado, con un trago en la mano, de vez en cuando le pegaba un trago pero no quería tomar muy rápido, mas si los chicos iban a venir más tarde. En ese momento se me acerca una figura familiar, que ya había visto antes pero no la reconocí a simple vista: era Alejandra, la presidente del fan club. Al verme con la gorra y la remera puesta se me acerca con dos muchachos, y me saluda. A ella la vi, lógicamente en el  recital, ahora se había cortado el pelo; tuvimos un pequeño diálogo porque Alejo, en más de una vez, le solicitó información a ella allá en River. Es más, me acuerdo cuando salimos de la carpa con Alejo en la cuál estábamos metidos besándonos y tocándonos, y nos ve Alejandra saliendo y nos dice:
-Ah bueno, ustedes están para cantar "Hello Buenos Aires" - Haciendo referencia a una canción de Madonna incluida en la banda sonora de la película 'Evita'. En fin, me saludó y me dijo que estaba hermoso cómo me había vestido. Tras cruzar dos palabras más, se puso a hablar con el muchacho que la acompañaba y después ese muchacho, que me miraba sin disimulo, se me acerca y me dice:
-¿Esa gorra es la oficial, no? ¿La compraste allá?
-Sí, es la oficial. El tema es que me va muy grande, era la última que había en la segunda fecha, por eso la compré. Es la primera vez que la uso.
-Ah sí, vi que varias personas la tenían. Nosotros venimos de un bar de juntarnos con otros fans, vos cuando quieras venir, anotate en el grupo en facebook y asistí. Somos muy buena onda y estaría bueno que nos juntemos todos y seamos un grupo grande y unidos que vaya para todos lados.
-Sí, hace poco me uní al grupo en facebook. Y sí, esa es la idea – El tema era que yo tengo varios grupos de amigos y meterme de lleno a ser fanático y seguidor 100% significaba abandonar a mis grupos de amigos para frecuentar otro y hacia lugares totalmente distintos. Aunque compartir una pasión por una mujer que hace ya muchos años me encariñé, me haría feliz. Ellos se quedaron parados por ahí. 

Cuando la música empezó a sonar más divertida y la gente se llenó, por un lado, Nahuel me habló y me preguntó por dónde andaba ya que él ya había llegado al boliche y estaba con sus compañeros de trabajo. Me acerqué, él estaba en los sillones pero no lo reconocí porque obviamente todos sus compañeros no eran gays, y él tampoco actuaba como tal frente a ellos. Fue así como saludé a todos y hablé con él, su forma de tratarme fue buena. Hay veces que cuando empieza con sus chistes irónicos ya no me gusta pero estaba tranquilo. Le conté lo que los chicos me habían dicho, que estaban viniendo, entonces Nahuel me responde que, justamente, había estado hablando con ellos y que le dijeron lo mismo. En ese momento no sé que habré estado haciendo, lo único que recuerdo fue cuando ambos me avisaron que llegaron, pegué un grito y corrí a abrazarlos:
-¡Chicos llegaron! ¡Qué rápido! ¿Pero qué pasó que no iban a venir?
-¡Hola, Fede! Ay no sabés, las mil y una. Éste – Lo mira Ricky a Andrés – Se siente mal desde la semana pasada y hoy le agarró un dolor de cabeza que no podía hacer nada. Por eso cancelamos la salida pero después me dijo que mejor salgamos pero que le compré algunas pastillas para el dolor.
-Ay sí, me sentía para el culo. Después pensé “No, ya habíamos planeado la salida para hoy y no podía cancelar todo” Igual eso sí, no le dije nada a Mateo que veníamos porque esto surgió todo a último momento. Así que, si él pregunta, nunca estuvimos acá.
-Ups – Dije yo y ellos me miraron con cara de asesinos – Creo que metí la pata pero la pude arreglar. Él me preguntó que onda y yo le dije que yo ya estaba acá y que ustedes capaz venían.
-Ay no, sos un idiota porque nosotros no le avisamos nada.
-Sí, me di cuenta porque como que se enojó. Igual, le respondí que era una posibilidad si vos te mejorabas, no que ya estaban viniendo.
-Uh, bueno. Espero que no sospeche nada porque se va a poner como loca – Los tres recorrimos el boliche como estábamos acostumbrados, vimos el supuesto escenario y la puesta en escena que se iba a desplegar. 

Si mal no recuerdo, entramos al túnel y esperamos ahí a ver si conseguíamos suerte pero fue más para pasar el rato y reírnos un rato que para otra cosa. Ricky nos empezaba a molestar, que nos tocaba y se nos tiraba encima o llamaba a algún señor de avanzada edad. Otra cosa no me acuerdo, lo que sí es que sonó la introducción de una canción de Madonna y yo salí corriendo porque el show estaba por empezar, los arrastré de la mano a Ricky y Andrés. Bajamos y en el medio de la pista del boliche se despliega una introducción y una imitadora, si no me equivoco, la misma que hizo el show aquella vez que nombré anteriormente, interpretó Vogue con el famoso corsé y el corpiño de conos, después le siguió una presentación de Express Yourself del MDNA Tour. Me hizo vivenciar lo que alguna vez pasé no hace mucho y, sumado a una combinación de La Isla Bonita del Confessions Tour, me hizo recordar las experiencias que viví en este boliche. El show culminó con un guiño por parte de la Barbie, (personaje mediático, un hombre gordo vestido de mujer) con quién me saqué fotos en muchos de los cumpleaños que festejé ahí, vistiéndose como en el video de ‘Hung Up’ y parodió el video junto a la imitadora que la bailó correctamente con los muchachos de fondo. Cada tanto yo miraba a Alejandra y al chico que estaban casi en frente mío, del otro lado de lo que era la pasarela. En más de una ocasión anteriormente escuché que a algunas personas no les cae bien Alejandra argumentando que “es una señora mayor que se cree la dueña de la verdad y que en realidad no es otra cosa más que un personaje que debería ocuparse de otras cosas” Realmente, yo, al sólo conocerla de palabras, cuando la vi por primera vez en el recital del 2012, me pareció todo lo contrario, una mujer súper agradable, carismática y buena onda que no se manda la parte. No sé por qué otras personas plantean lo contrario. Aunque me dio un poquito de “cosa” al mirarla ese día y ver que no se sabía las letras de las canciones y que miraba y aplaudía a la imitadora como una niña en una dulcería. Igual a mí ella me cae súper bien y no sé cómo hace para conseguir información verdadera de Madonna. Además de tener la humildad de compartirla en un grupo de facebook, cosa que otra fan base no hace. Ella dedica el 80% de su tiempo a Madonna actualizándose y siguiéndola casi minuto a minuto, la sigue desde los comienzos, desde los ’80.

Cambiando de tema y siguiendo con el relato, lo único que quería yo, al menos, era ver ese show y tener gratos momentos en fotos y recordar todo lo que viví. Sin embargo, después de mirarnos los tres y preguntarnos qué hacemos, no tuvimos mejor idea e incidencia en ir al sauna, a ese que habíamos ido la otra vez. Eran las 4am, los chicos habían pagado $300 en entrada para permanecer no más de 2 horas y, encima ahora, iríamos a gastar más plata. Pero como yo siempre dije: la idea es pasarla genial, la plata va y viene. Nos acercamos nuevamente a donde estaba Nahuel y sus amigos, se desarrollo una pequeña charla y, lo único que interesa es recalcar que, ante la advertencia de Ricky y Andrés de no contarle nada a Mateo porque no tuvieron ganas de avisarle que sí vendrían a bailar, Nahuel confesó que él también metió la pata... le dijo anteriormente por whatsapp que ellos estaban en viaje hacia el boliche. La contestación de ambos fue que niegue que ellos habían llegado, que en realidad fue una proyección pero que nunca se cumplió, porque si no, iba a haber problemas. Los chicos se fueron a buscar sus cosas al guardarropas y yo me quedé hablando con Nahuel:
-Tomaste mucho vos, me parece.
-¿Yo? No, no tomé mucho. ¿Y si tomé cuál hay? Vos tomaste demasiado.
-No, te digo nomás. Quizás tu chico Alan se enoje.
-Ah, por ahí venía la cosa. Te aviso que él no es nada de mí, que nunca más lo vi desde aquella vez que salimos a Rheo.
-Sí, claro, y yo nací ayer.
-En serio, tonto. Si querés, creeme y si no, no – Él me quedó mirando.
-Yo no sé cómo un chico tan lindo como vos se lo pudo comer. Además, él es pasivo... las cosas que sube en Disponible es denigrante.
-Ay bueno, basta. Yo no tengo contacto con él. Lo que pasó, pasó. ¿Estás celoso y enojado porque él te ganó de mano aquella vez?
-¿Ganar de mano? ¿Qué me ganó? – Me dijo él haciéndose el tonto.
-Dale, yo noté que vos me tenías ganas pero te hacías tonto y el histérico. Entonces, él  aprovechó y me besó primero.
-Nada que ver, eh. La estás imaginando – Me respondió Nahuel – Con razón Darío me dijo que vos me andabas mirando mucho esa noche.
-Sí, idiota, la onda estaba con vos pero te me acercabas y, cuando yo te tocaba apenitas, te hacías el otro. Por eso no te di más bola. Y cuando entre todos nos pasábamos el hielo, es más de una ocasión yo te busqué para que me lo pasaras pero tampoco quería parecer evidente. Vos me buscas por chat de facebook pero nunca concretas qué es lo que querés – De pronto llegan los chicos y se ponen a hablar entre ellos, casi ignorándonos. Lo que sí fue que nos sacamos algunas fotos porque Ricky había traído su cámara y hacía de paparazzi. Después Nahuel y yo nos quedamos mirándonos tratando de disimular todo. También mirábamos el piso, hablamos dos o tres cosas más hasta que me dice:
-El alcohol me hizo efecto a mí también. Necesito que me chapen – Me dijo él y yo lo miré.
-¿Qué? – Le respondí con nervios intentando captar la re directa que me tiró dejándome el paso siguiente a mí.
-Necesito que me chapen – Volvió a repetir y me pareció la frase más ridícula que había escuchado últimamente. Me dije a mí mismo “ah, sí, que sea lo que Dios quiera”, y me acerqué a él para besarlo. Nahuel me siguió, entonces Andrés y Ricky que estaban al lado de nosotros nos miran y, sobre todo Andrés, se sorprende porque no sospechaba de nada y pega un grito como “Ay ¿pero que pasó acá?” Nosotros estuvimos un buen rato frente a ellos sacándonos las ganas que teníamos desde el primer día. Igual que conste que Nahuel y yo tenemos estilos de vidas distintos por no decir que somos diferentes con respecto a música y vestimenta a pesar de que ambos seamos gays: lo que me atrajo de él es que sea “rocho” pero hasta ahí nomas y a él, seguramente, le atrajo de mí el hecho de que soy fino y delicado. Mientras nosotros seguíamos ahí chocando nuestros labios e intercambiando fluidos, Ricky saca su cámara de fotos y nos escracha de una forma increíble que yo, al principio, no le di importancia pero que después, en parte, me iba a arrepentir. Menos mal que Nahuel no había ido esa vez que, con los chicos, fuimos a Mandarine donde yo me comí a Daniel aunque supongo que Darío le contó de algo. En fin, nos terminamos de besar y después de que ellos se despidieran, lo saludé y nos volvimos a besar un tiempo más hasta que ellos dos me apuraron para irnos. 

Nosotros salimos en busca de otra nueva aventura; sin embargo, no sabíamos cómo llegar hasta la esquina del sauna, estábamos un poco tomados por la bebida, sobre todo yo que empecé a tomar desde temprano. Como alguna vez tuve que viajar hacia ese lado desde este otro, les dije que el 146 nos dejaba a unas 3 cuadras ya que iba por Av. Corrientes todo derecho; sin embargo, era muy temprano como para que tarde poco en venir. Salimos y caminamos por la noche hasta encontrar la parada del 146, mirando chicos, gritando, cantando y riéndonos, diciendo cosas como “los taxistas nos miran, si no fuera porque son todos viejos, les pagaría con favores sexuales”. En algunos momento, las pocas personas que pasaban nos miraban raro por nuestras actitudes, creo que a mí me salía la loca de adentro por el hecho que estábamos disfrutando nuestras vidas y, ponerme en personaje hacía que las cosas sean más divertidas. Fue así como nos cansamos de esperar y, con Ricky arreglamos en pagar a medias el taxi, sino se nos irían todos los chicos del sauna y quedarían los “viejos chotos”. Fue así como viajamos y llegamos, yo estaba súper mareado pero no importaba. Hacíamos chistes como que el taxista iba a entrar con nosotros al sauna o, que alguno de nosotros le pagara con sexo a cambio. Entramos de a uno, le pagamos a media a Andrés y entramos, él se desnudó rápidamente, dobló su toalla y se la colocó como una pollera cortita, nos duchamos y entramos a la acción. 

Yo solamente recuerdo que me cojí a 3 chicos o mejor dicho, ellos me cojieron pero tengo una nebulosa en la cabeza, si más adelante recuerdo, actualizo este capítulo. Primero estuve con alguien pero sinceramente se me borró de la mente. Recuerdo dos cosas nada más: que lo hice con preservativo porque, si bien no era muy lindo, yo estaba con el tema de tener que cuidarme sí o sí por las enfermedades y, segundo, recuerdo que me acabó adentro con preservativo. Si bien, sé que estuve con alguien al principio porque ese día no me volví a mi casa después de voltearme a uno, de hecho fui al baño, sigilosamente hice mis necesidades y me volví a bañar para estar limpio. Yo soy el típico pibito histérico, el que pasa y no da bola a nadie y que espera que alguien le de bola: eso tiene que ver con ser pasivo, que el activo encare y, segundo, porque generalmente a mí no me gusta cualquier tipo de chico. Como era temprano todavía, seguí buscando algún otro chico lindo para estar. Mis amigos estaban en la de ellos por eso mismo, vi a un chico lindo parado al lado de una puerta de los cuartitos y merodeé el lugar para captar su atención. Como estaba todo oscuro, aproveché y entré y, al instante, veo que ese chico entra, pero no solo él, sino que además entra otro muchacho y cierra la puerta dejándome a merced de ellos dos.
-Ah bueno - Me dije a mí mismo - Que conste que los tríos se me vienen solo, y lo mejor era que los ambos chicos eran lindos. Lo primero que hicieron fue agarrarme entre los dos y empezar a besarme. De a poquito, me tocaron por todos lados y yo, como pude también les toqué la pija a los dos:
-¿Cómo te llamas? - Me preguntaron y, uno de ellos encendió la luz del cuartito.
-Lucas - Mentí - ¿Vos? - Miré a uno de ellos y ese contestó por los dos, y aclarándome que ambos son amigos que hacen tríos juntos.
-Wow, que bueno - Me dije a mí mismo. Pensé que los dos eran desconocidos, pero no. Yo había pegado en el blanco, era justo lo que andaba necesitando, esa fantasía es muy buena ¿qué mejor que dos activos que se gusten entre ellos que cojan a un pasivo? A esta altura de mi vida no me voy a poner hacerme el puritano y mucho menos asustarme de hacer un trío. 

El más lindito se mantuvo al margen, era tímido pero el no tan lindo, enseguida peló su pija y se la empecé a chupar. Fue así como se le puso dura y, mientras tanto, su amigo se pajeaba: la tenía grande. Ese sacó mi cabeza de su pija e hizo que le chupe a su amigo, eso me calentaba pero yo no podía llegar a la erección completa porque siempre estoy más concentrado en darle placer al otro que a mí mismo. Como uno de ellos estaba desocupado, mojó sus dedos y me los quiso meter, yo cerré y se dio cuenta entonces tuve que decirle que no me gustan que me colen los dedos. Se besaron entre ellos mientras yo le seguía chupando la pija al más lindo. Después, me hicieron poner en cuatro, apoyando mis brazos sobre la camilla y, el que llevaba el control de la situación (el no tan lindo), pasó una y otra vez su pija por mi agujerito. Fue ahí cuando agarré uno de los preservativo que yo mismo había dejado en la camilla ni bien entramos. Se los di para que entiendan que yo no iba a tener sexo sin preservativo pero ninguno de ellos dos lo agarró, y el que tenía su pija a punto de entrar, empezó a hacer presión para que me entre su pija. Me moví un poco para que eso no suceda y le volví a dar el preservativo:
-Usemos - Dije en voz baja.
-Shh - Me respondió él en voz baja también y me agarró fuerte de los brazos, me los puso en la camilla y, de a poquito, fue haciendo entrar su pija. Como me gustó esa situación porque me encanta que me obliguen, lo dejé y un placer me recorrió cuando pude sentir parte de su pija adentro. En parte, me retorcí del dolor, pero me encantó. Él me dio duro mientras el tímido se pajeaba y miraba; pero ni bien se conformó con eso, él le dejó a su amigo que me la meta. Como yo ya estaba dilatado, entró de una y  me atiné a gemir despacio, ahora su amigo le tocaba el cuerpo al tímido que me estaba cojiendo. Pararon ambos después de unos minutos, en parte yo hice que pararan porque me dolía porque anteriormente había estado con otro flaco. 

Ellos me hicieron cambiar de pose: patitas al hombro. Por eso mismo, el que llevaba el mando de la situación, me hizo poner mis piernas sobre su hombro y estuvo calculando para poder metérmela. Pero, de repente afuera del cuartito, escucho un murmullo:
-¿Qué haces acá? - Lo escuché a Andrés que hablaba con alguien.
-Está Fede acá - Era la voz de Ricky - Está con dos.
-A ver - Como estaban las luces prendidas, algo se podía ver - ¡Ay no, nene, dejalo que está cojiendo! - Se escucharon unas risas y se fueron. Había sido que el HDP de Ricky me estaba mirando cómo yo cojía con esos dos. Encima me vio en esa pose re extrovertida. Mientras seguíamos cojiendo, yo sentía que en esa pose no aguantaba y, lo peor de todo es que había un poquito de olor... sí, lo sé, es un poco asqueroso pero que conste que ninguno de ellos quiso usar 'forro'. El otro también me la metió pero unos segundos porque su pija era más grande y yo la podía sentir más dentro de mí. Cuando la sacaron, se limpiaron con unas servilletas que hay en esos cuartos chiquitos, el más desinhibido hizo que le chupe la pija. Por eso, cargué mucha saliva en mi boca y se la chupe con mucho asco pero porque había salido de donde ya saben. A la hora de acabar, yo quería en la boca, pero mientras yo estaba patita al hombro, uno de ellos me acabó en el pecho, seguidamente acabé yo y, no recuerdo si el otro muchacho lindo lo hizo o no, pero creo que no porque sino hubiera sido una de mis anécdotas privilegiadas ya que dos me hubiesen acabado en mi cuerpo. Cuando salí del cuartito, recuerdo haberme preparado (cambiado) y haberme ido sin avisarle a mis amigos que andaban deambulando por ahí en busca de algún chico más. Aunque fui un tonto por no haberme cuidado con estos dos últimos, dije que me tenía que poner en la cabeza que eso no volvería a suceder, pero tampoco podía levantarme e irme o armar un escándalo por eso. Quizás ellos no estaban infectados con nada, pero quién sabe si yo, por ahí, les pude contagiar de algo que alguna vez tuve.

F.A.M.