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jueves, julio 24, 2014

#107 - Oh Padre

Siempre conté que con mi familia no tengo casi relación o, todo lo contrario, yo creo que no tengo relación. Recuerdo hace poco, en una reunión familiar en casa de mi hermana donde una de mis tías le preguntó a mi mamá cuáles de sus dos hijos era el que todavía seguía pendiente de ella. Ella respondió que yo, sin embargo pensé que la respuesta sería mi hermana. Mi mamá argumentó que yo suelo estar pendiente de ella, por ejemplo: a la hora de comer, o que "sigo sus tiempos para hacer mi vida". No sé si sea tan así aunque es cierto que a la hora de comer siempre la espero a ella y debatimos qué comer o yo, generalmente, no cocino porque me despierto tarde o nunca estoy en casa. En cambio, mi hermana, a pesar de que vive sola con mi sobrina, suele venir día por medio a mi casa, los domingos a comer y, desde que se quedó sin trabajo, la veo más dependiente de mi mamá; además ella suele hablar mucho con mi mamá y contarles cosas de su vida, cosa que yo no, quizás porque sea varón.

Cada vez que le digo a una persona que soy gay, una de las tantas preguntas que le hacen a todos en general, es: ¿y tu familia sabe? Aunque seguro lo debe sospechar, las madres lo intuyen. En mi caso, no lo saben, aunque estoy seguro que mi mamá lo presiente por muchos hechos o no hechos: nunca estuve de novio con una chica, amigas mujeres, no suelo tener amigos del barrio (recién está conociendo a mis nuevos amigos), soy fanático de Madonna, Spice Girls y otras cantantes femeninas de pop. A ella nunca le conté de mis cosas, o sea, lo que figura en este blog sólo lo saben las personas protagonistas y nadie más. También otras de las preguntas que nos hacen es: "¿No tenés necesidad de contarles?" Esa pregunta la suelen hacer también aquellos gays que ya lo han dicho en su círculo familiar. Yo nunca sentí la necesidad, en realidad una sola vez pero porque yo estaba enamorado de Martín: fue una semana donde no hubo luz en toda ciudad por un temporal (2012) donde yo casi más muero. Historia que creo que ya la conté. Menos mal que no le dije lo que le quería decir, si hasta el día de hoy yo seguía en algo con Martín, se lo hubiera dicho; pero como las cosas duraron un mes más desde ese día que yo tenía ganas de decirle a mi mamá, gracias al cielo no lo hice. Una noche mientras ella estaba en su habitación, a oscuras, sólo nos alumbraba la luz de las velas, yo me acerco y no sé que le pido, entonces me dice:
-Quedate conmigo, ¿a dónde vas? Charlemos antes que venga "el gordo" - Así le decimos cariñosamente a mi papá.
-No, me voy. ¿A qué me voy a quedar, si no hay luz? Re aburrido.
-No sé, bueno.
-Después te tengo que contar algo.
-Uh, ¿y con qué tiene que ver? No vengas con que dejaste embarazada a alguien - Mi mamá quedó un poco traumada con lo de mi hermana todavía.
Yo me reí -No, ¿cómo va a ser eso? Todo lo contrario
-Ah bueno. Me quedo más tranquila... pero, pará ¿cómo todo lo contrario? - Me dijo cuando yo me iba y cerraba la puerta.

Con mi papá siempre fui más distante, quizás por ser el que imponía las cosas en la casa. Jamás me produjo un gramo de confianza, al contrario, mientras menos sepa de mi vida, mejor. Ha sido bueno conmigo y ha sido malo; como todo padre. Más allá de educarme y enseñarme cosas de hombres fue todo lo contrario. Él tiene la mentalidad de "viejo", de esas personas del siglo pasado, además la infancia que vivió con mi abuela y mi abuelo no fue la mejor, pero él recuerda con tanto amor a mi abuelo, y yo también aunque no haya sido el mejor hombre del universo. Ojo, mi mamá también vivió una niñez mala, peor que la de mi papá, pero ella es más maternal, cosa que mi papá no. No voy a hablar cosas de mi infancia con mi papá, no tengo ganas de escarbar cosas buenas y malas, pero sí voy a hablar de cuando yo "estaba creciendo". Las primeras imágenes que se me vienen a la cabeza son cuando él se mudó a Corrientes y nos dejó sólo sin saber nada de él, y ya lo había hecho en el 2005. Recuerdo la muerte de mi abuelo y nuestro reencuentro con él en Liniers, fue la primera vez que lo vi llorar y me partió el alma. No sé por qué pienso en mi papá y me acuerdo todas actitud de enojo por parte de él. Cabe destacar que mi papá tomó toda la vida, es alcohólico al igual que lo era mi abuelo; y quizás ese sea un motivo por el cual no podamos tener una relación más "estable". De acuerdo a un problema de salud que él tuvo en el 2006/07 dejó de trabajar  y estuvo en juicio y en tratamiento, y para completar mucho tiempo después le salió que tenía Hepatitis B. Lo único que le agradecería a él sería el hecho de mantenernos económicamente y darnos un techo, aunque eso es la tarea de cualquier padre haya o no querido tener a sus hijos.

No sé si conté que hace varios años atrás, me "agarré a las piñas" porque cuando mi mamá no está, suele molestarle hacer los quehaceres de la casa. Y yo soy una persona independiente que me tomo mis tiempos y no me gusta que me digan qué es lo que tengo que hacer. Hace unos meses atrás, yo estaba enfermo, con fiebre y cuando lo veo llegar de no sé dónde, le pregunto si había algo para la fiebre. Él estaba borracho, al principio me habló bien pero después empezó a decirme que yo ya soy grande, que debería vivir solo, que yo no colaboro económicamente en la casa, etc, etc, etc. Me reprochaba cosas que están al alcance de su vida, nunca que se iba a poner orgulloso porque yo estudio una carrera terciaria y trabajo de lo que casi ningún chico a mi edad puede. En fin, eso se lo dije pero siempre trato de no discutir tanto con él cuando está en ese estado, además si supiera que me quiero ir hace años de mi casa porque no tengo la privacidad que necesito... Siempre dije que a mi papá nunca le diría que soy gay, a lo sumo que se enterara por boca de mi mamá en todo caso.

Hace apróximadamente un mes y medio, un primo mío (que es sordomudo) subió a su facebook una foto muy antigua, del cumpleaños de 15 de una prima mía. Ahí podíamos ver a la cumpleañera en el medio, a mi mamá joven y muy linda, alzándome porque yo tenía 2 años; y del otro lado a mi papá abrazando a mi hermana, un poco más grande que yo. Miré esa imagen por 5 segundos y me puse a llorar, y a llorar y no podía parar. Ver a mi mamá tan linda conmigo en sus brazos, y a mi papá que se le notaba que estaba un poco demacrado me hicieron llorar. Sobre todo mi mamá, que siempre estuvo y está para darme lo mejor y que quizás yo no le respondo de la misma forma. Esa fue mi forma de descargarme porque hacía mucho que no lloraba, sobre todo tuvo que ver la noticia que recibí durante la semana anterior.

Ayer yo estaba en el comedor escuchando música y navegando en la netbook, como siempre cuando no hay nadie en mi casa, hasta que vengo un rato a mi habitación y llega mi papá, baja el volumen de la música y justo vuelvo yo prediciendo que seguramente él estaba borracho. Fue así, entonces tras saludarme y yo hacerlo en voz baja, junto mis cosas y me vuelvo a mi habitación. Aproveché y puse ropa a lavar en el lavarropas, fue ahí cuando mi papá me preguntó si llamábamos al delivery para pedir algo, a lo que yo respondí "como quieras". Él se sentó en la mesa del comedor y me llamó, diciéndome que me sentara con él a charlar y me preguntó por qué yo actuaba de esa forma, por qué era así con él: que ni bien llegaba él, yo me iba y no le hablaba. ¿Qué le podía responder? ¿Porque cuando estoy solo canto como loco y hablo con mis amigos gays? o ¿Porque estás en pedo y hablas boludeces? En fin, me quedé en silencio y me dice:
-Porque me haces sentir mal, me haces sentir como que no me querés... Es lo mismo que yo le hacía a mi papá, yo era igual que con vos con él. Y mirá dónde está él ahora... Vení un día y abrazame, haceme sentir que alguna vez hice algo bueno por vos. 
En ese momento, mi papá se pone a llorar y yo lo miro y no sabía qué hacer...
-Mirá que no me queda mucho de vida, no sé, lo siento así. ¿Estoy enfermo, sabías? Tengo hepatitis. Ni bien pueda yo me voy de aca, me voy a Corrientes y no vuelvo.
Tras esas palabras que me hicieron un nudo en la garganta le respondí:
-Pero vos no te haces tratar, vos seguís tomando y no te cuidas.
-Pero porque yo lo quiero así, me gusta, ¿qué puedo hacer?
Después de unos segundos de silencio, yo sigo mientras él se secaba las lágrimas:
-Igual, ¿con mami no planeaban eso, de irse a vivir a Corrientes?
-Yo me voy a ir solo, si después ella quiere irse o no, depende de ella.
En mi mente pasaban cosas como decirle que yo también estoy enfermo y elijo seguir viviendo, pero no sé, con respecto a su adicción alguna vez tratamos de encontrar una solución pero no hay nada que hacer, él no quiere cambiar y nosotros no podemos controlarlo porque él ya es una persona grande. Es la primera vez que mi papá me reprocha algo de mi personalidad, lo mismo que la psicóloga me dijo muchas veces... que yo soy distante con mis papás, que me reservo mucho por miedo a que me prejuzguen, que demuestro que no los necesito. Estoy seguro que eso se debe a la etapa de transición que estoy viviendo en donde tengo que buscar mi lugar en el mundo geográfico, despegarme de ellos y que ellos puedan hacer sus vidas más relajadas, aunque me da miedo cómo van a ser nuestras vidas si eso pasara. Al menos con lo de mi hermana no pasó nada fuera de lo normal.

En fin, lo escuché, dejé que se limpiara las lágrimas y nunca mencioné ni una palabra porque no es el momento que sepan nada de lo mío, aunque con mis amigos estuvimos gritando las noches anteriores y hablándonos como siempre nos hablamos, y acá en mi propia casa. Sólo acepté comer con él, cosa que después de hacerlo, cuando me levanté de la mesa (mi mamá ya había llegado), le di un abrazo para que sepa que dentro de todo lo quiero, y bueno, que él es lo que me tocó como padre; y más que mal, siento que todavía lo necesito.


F.A.M.