
Antes de que sucediera lo de Dylan y Miqueas, el año lo empecé arrodillado en Amérika. Ya lo conté. Por lo tanto, mi primera pija fue de uno que me vio bailando y, después, me puso la pija para que se la chupara, pero como ese es un momento volátil, al pibe ya no se le paraba y entonces nos levantamos y nos fuimos cada uno por su lado. Por eso mismo, se me vino a la mente la pregunta ¿quién será mi primer garche del 2019? La verdad que Grindr últimamente está muy muerto, quizás sea porque me conocen todos en la zona donde vivo. Sin embargo, nunca pensé que se pudiera repetir cosas del comienzo del año pasado. La última vez que me había visto con Thaiel fue un miércoles que vino temprano a la mañana y más que un pete no le pude hacer porque yo tenía que volar al laburo, encima que acabó apenas ya que le cuesta con paja o pete. Anteriormente, había venido un sábado a la mañana y tras garcharme a full y ensuciar la cama, no pudo acabar porque yo no aguantaba. Antes de irse, se la chupé un poco, pero tampoco me acabó. Thaiel fue el primero chico de mi 2018, del año pasado. Y ahora, mágicamente se volvió a dar así, y se lo dije.
Primero me habló preguntándome si daba hacer trío. Yo le contesté que sí porque prefiero que me sean sinceros antes que se anden haciendo los puritanos y jurando santidad. Pero como Thaiel muchas veces me dijo que sí y después colgó, le puse los puntos y le mencioné que si se iba a comprometer, que lo cumpliera. Y a los 40 minutos ya estaba acá. Lo quería besar porque el pibe me gusta, no es mi chico ideal, pero tiene algo que me atrae. Quizás que sea activo solamente. Nos chapamos mientras subíamos en el ascensor y después, terminamos en la cama. Me mencionó si daba buscar a un tercero y le dije que sí, que yo no tenía dramas, aunque él después se arrepintió y prefirió quedarse solamente conmigo. Lo bueno es que, desde que empecé a hacerme videtazos profundos, ya no siento ganas de ir al baño ni me duele, de hecho mi culo queda re dilatado. Y así fue como garchamos con Thaiel otra vez, me acabó adentro e hice algo que jamás había hecho. Fui al baño y me puse la mano en la cola para largar toda la leche que Thaiel me había acabado adentro, y esa leche me la tomé. Salió limpita, limpita y bien calentita. Me había acabado banda encima, obviamente me tomé toda hasta la última gota que me salió de adentro.
Siguiendo con la historia de Dylan y Miqueas, yo llevé mi bici en la mano por unas cuadras mientras caminábamos por el medio de la calle. Como era alejado del centro, podíamos sin problemas. Me subí a la bici e intenté andar mientras ellos caminaban, re bien. Sentía que la íbamos a pasar súper, no sé por qué. Ellos eran los amigos que yo siempre quise tener, o mejor dicho, yo quería hacer a sus edades lo que ellos estaban haciendo ahora. Pero bueno, ahora es todo más fácil: las redes sociales como Grindr e Instagram (que también se volvió en una especie de alternativa 'discreta' de Grindr) están al alcance de todos. Antes, como yo ya expliqué, estaban chats gay como el Terra que no eran otra cosa más que una ruleta rusa azarosa, que si tuviste suerte, te encontrabas con un chico lindo ya que en aquel entonces no se pasaban fotos como está de moda ahora. Si alguien te pasaba, era un lujo, quizás sea por el cambio en la sociedad y la mirada del 'gay' hoy en día. Miqueas era el más chistoso, el que tenía cada ocurrencia y el que hablaba sin parar. Dylan, más callado, se mantenía a comentar lo que nosotros hablábamos. Me dieron ganas de mear y se me volvía insostenible en cada paso que dábamos, así hasta que llegamos a casa y subimos. Lo primero que ellos hicieron fue fumar unos puchos mientras yo me preparaba en el baño. Fumaron un porro también y le entramos a la birra sin parar, una lata tras otras. Sin embargo, me di cuenta que Nazareno había traído un Smirnoff en la última juntada y había quedado bastante. Así le dimos duro y nos empezamos a besar mientras escuchábamos música de fondo y en plena oscuridad mientras el ventanal de mi departamento estaba abierto de par en par.
Alrededor de las 1am, decidimos ir a comprar un jugo para el Smirnoff, puchos para ellos y chicles en la estación de servicio que tengo cerca de mi casa ya que kioscos no hay abierto ya a esa hora. Intentamos parecer normales, pero no porque la gente nos miraba. Éramos los únicos en plena avenida en un día de semana a esa hora, me encantó. Al volver al departamento, seguimos con la joda pero más zarpado porque le entramos al vodka, Miqueas empezó con sus historias y fotos para el facebook mientras nos besábamos, algo que no pude discernir por el alcohol. Eso mismo nos hacía ir al baño a cada rato, aunque nos lavábamos bien para seguir jugando. Chupadas, besos con lenguas y hasta escuchábamos decir a Miqueas que ese era el mejor trío que habían hecho y que la estaba pasando re bien. Le presté un bóxer de red que yo tenía y le encajó bien a Miqueas, a Dylan le presté un short de playa que le quedaba bien. Supuestamente, Miqueas era pasivo, pero a mí me hizo que se la chupara y no quería despegarse de mí. Tenía buena verga para ser tan afeminado, pero bueno, me encantó. Después se unió Dylan y se la chupé a los dos mientras ellos se besaban. O Miqueas y yo bajábamos a chupársela a Dylan. Así fue como terminamos de una en la cama.
La penetración se hizo esperar porque nos fuimos a la cama y seguíamos con chupadas, es más, hasta me animé a chuparle el orto a Miqueas, y mientras Dylan me chupaba la pija e intentaba que se me parara. No tardamos mucho en que Miqueas me la pusiera, pero que le encantaba más que se la chupara. Probamos la doble penetración, cosa que ellos se quedaron maravillados, sin embargo, Dylan tenía la pija flácida. Según ellos, porque venían garchando casi todos los días. Entonces Dylan quedó poniéndomela, primero con forro, y después sin forro y eso me calentó más. Fue así como en una mezcla de lenguas, una pija y dos bocas; un culo, una boca - una pija y otra boca terminaron de hacer que Miqueas me acabara en la boca mirando porno y Dylan mientras me agarra fuerte la mano como dos amantes, me acababa adentro. Lo primero que hice fue ir al baño y terminar haciendo lo que hice con la leche de Thaiel: poner la mano en mi cola y esperar a que saliera esa leche de pendejo que me preñó con tantas ganas, encima calentita por estar adentro de mí. Me la tomé toda, no para de salir. Riquísima. Después, terminamos bañándonos los tres en la ducha, para luego Miqueas quedarse acostado en la tina con el agua tibia. Dylan me ayudó a acabar mientras me besaba la boca y el cuello y yo me pajeaba. Tipo 5am, comimos unas milanesas con papas al horno y caímos fusilados en la cama para dormir. Sin embargo, Dylan no pegó un ojo y se la pasó despierto toda la mañana hasta que nosotros tipo 9.30 nos despertamos.
F.A.M.